miércoles, 23 de febrero de 2011

La ciudad y sus inconvenientes

En la ciudad de México, un común denominador, lamentablemente, es la inseguridad que nos aqueja diariamente. Está viene en una amplia gama de presentaciones, viene en diferentes formas y en diferentes niveles nos puede afectar de forma directa e indirecta.

El día de hoy me robaron uno de las cosas más queridas que he podido comprar, mi iPod. Posiblemente hay quienes digan que uno no debe de tenerle cariño a los objetos, de hecho así me lo dijeron textualmente, pero yo creo que eso no es del todo verdadero. 

Todos los días trabajas, en la mayoría de los casos, y con forme puedes te vas haciendo de algunas cosas las cuales disfrutas en diferente medida, este era el caso de mi iPod, si hay algo que disfruto enormemente es de la compañía de la música por lo tanto la perdida de mi aparato es bastante significativa, al menos para mi.

Además del sentimiento de coraje que me da el haber perdido algo tan querido, me queda un sentimiento de coraje e impotencia propios de estas situaciones. Es poco lo que se puede hacer, a final de cuentas denunciar a alguien que no vi es de muy poca ayuda.

A partir de ahora, ¿qué es lo que procede?, pues supongo que solo comprar un iPod nuevo. Tampoco estoy de acuerdo con el hecho de cambiar mi forma de vida o vivir permanentemente con miedo. A lo más tendré más puntos de control sobre mi seguridad personal, ponerme más listo con lo que sucede al rededor, ser menos confiado, etcétera.

Está es nuestra ciudad, es nuestra casa y el hecho de ir dejando que los criminales poco a poco se vayan adueñando de ella es lo peor que podemos permitir.

Mientras tanto y mientras se me ocurre algo mejor para remediar este tipo de situaciones a continuar viviendo lo más normal que se pueda, después de todo, amo esta ciudad y su gente, aunque haya partes indeseadas y gente lacra, justo tal cual como cualquier otro lugar del planeta.

3 comentarios:

  1. Gracias a dios no fue con violencia, no te diste cuenta, eso no quita q haya sido grave, pero la sensación es distinta. Recuerdo la primera vez q me sacaron mi cartera de la mochila, y exactamente fue la misma q ahora tienes tu. Tenia yo 21 y decidí seguir con mayores cuidados. Pero cuando lo hacen con violencia es inevitable no sentir miedo en una calle oscura, o al salir sola x las noches. Es un trauma q se supera poco a poco, a unos nos cuesta más, pero como bn dices, este es nuestro hogar, pero es muy triste, q ahora las historias de robos asaltos estén tan cerca de nosotros. Hay q andar a las vivas, cuidarnos, y cuidar a nuestras familias. Pero sobre todo, en casos como estos, pensar q es mas importante nuestras vidas y el poder contar para q no les pase a los cercanos. Te quiero mucho, tu relax q de todas formas tu iPod tenia música fea, jajajaja ntc. Besos

    ResponderEliminar
  2. Yo también perdí el mío el lunes en el gym y por la forma en que ocurrió también fue casi un robo. Los vestidores se llenaron de gente y me apresuré y cuando tomé la maleta estoy casi seguro que el iPod estuvo ahí y alguien lo vio y me da algo de coraje imaginar que en vez de pensar "le voy a avisar", seguramente pensó "ya chingué".
    Mi iPod traía grabado mi nickname atrás y una gente honrada hubiera hecho lo posible por regresarlo a su dueño, no es que no pase, pero mal que cada día sea más una rareza.
    Y como tu, estoy exageradamente acostumbrado a mi iPod. En mi caso reconozco que si fue en mayor parte mi culpa, así que al darme cuenta traté de no hacer tanto coraje y pues ya como dices, lo único que queda es comprar otro (que lo hice al otro día :P). Aunque sé que tengo que se más cuidadoso, también me quedó el resentimiento de que no puedes confiarte de nadie.
    Pues que mal por eso y esperemos que pronto puedas hacerte de uno nuevo.

    ResponderEliminar
  3. En verdad es triste reconocer que el grueso de los habitantes de la ciudad ha sido victima de la delincuencia, en mayor o menor grado, es triste pensar en que el nivel de desconfianza se extiende más allá de los desconocidos de la calle, como en el caso de Ray que fueron compañeros del gym.

    Igual solo queda seguir promoviendo dentro de lo que se pueda, una cultura más honesta e ir dejando el síndrome del chingon de lado (en otro post les explicaré que quiero decir con esto).

    Mientras tanto hay que seguirle echando ganas que no por tener algún inconveniente la vida se detiene =D

    ResponderEliminar