viernes, 19 de agosto de 2011

Mexicanismos y mexicaniedades

Es difícil definir una identidad nacional que abarque a todo mexicano, hay elementos muy propios por cada región  costumbres y cultura muy diferentes y no es sólo eso,  también existe una brecha temporal que divide al México que fue del México que es.

Justo en este momento me encuentro admirando la casa azul, esa que habitaron frida y diego, esa en la cual se sintetiza parte del espíritu mexicano del siglo pasado y siglos anteriores. Se privilegia la piedra, el papel maché, la naturaleza, el agua, la comida y las tradiciones.

La casa hecha con piedra negra, con las cazuelas que en tiempos pasados prepararon el mole poblano, el agua que arrulla al pétreo campesino, las rectas líneas que recuerdan a un templo prehispánico, los pequeños espacios de techos altos, es habitada por calaveras de papel y jarritos de barro.

Recuerdos indudables del pasado mexicano, dominado por el mundo del campesino ranchero ese que tanto ha sufrido el desprecio y tantas guerras, ese del que estamos hechos y tanto negamos.

Eso me recueda a viejos tiempos, apelando a la memoria colectiva del dr. Jung, pero y ahora, ¿Qué somos?, ¿Cómo nos definimos?, ¿Cómo sintetizaran nuestros hijos nuestro espíritu mexicano?. Es momento de reflexionar y crear una identidad propia, cosa harto complicada.

martes, 19 de julio de 2011

Sin titulo

Hay días que empiezan bien y de repente terminas en medio de una frustración castrante que provoca una depresión casi crónica. Será que en realidad somos propensos a la depresión y al engrandecimiento de los problemas (al menos para mi caso)? o será que simplemente uno tiende a exagerar en los momentos en los que todo parece ir mal, porque aceptemoslo, cuando nos sentimos mal todos los pensamientos negativos y malos recuerdos confluyen en nuestra mente, entrando en tropel como niños a la salida del colegio.

Afortunadamente estas crisis tienden a durar más o menos poco, al menos hasta que el tropel ha pasado, y solo hace basta saber si esos cabrones escuincles no han pasado a romper algo con su desmadrito.

En fin, afortunadamente el día tiene 24 hrs y siempre podemos esperar que la situación cambie de forma milagrosa.

martes, 12 de julio de 2011

La vida vista sobre dos ruedas

Hace unos momentos leía un artículo publicado por la BBC Mundo en donde se habla de como las ciudades podrían llegar a existir sin mecanismos impositivos como lo son los semáforos y en donde haya una conducta más natural por parte de automovilistas, ciclistas y peatones. En esencia la idea suena bastante bien, en el artículo se desmenuzan los pormenores e inconvenientes de la misma.

Todo mundo conoce la problemática que implica el trasladarse en la ciudad de México, y aplicable a muchas otras ciudades del mundo, yendo en automóvil, transporte publico, motocicleta, bicicleta o a pie. Para cada forma existen problemas muy específicos lo cual los hace de alguna forma algo tortuoso, pero a final de cuentas necesario.

A ultimas fechas he experimentado el mundo del ciclismo urbano, obviamente aún sigo en una etapa de aprendizaje, pero me he dado cuenta lo bondadoso que es andar en bicicleta en la ciudad. Como bien lo bautizó el gobierno del Distrito Federal, el sistema de transporte urbano individual, andar en bicicleta es una experiencia totalmente recomendable.

La bicicleta te da la oportunidad de ver a la ciudad y a las personas de un modo diferente, menos impersonal que el solo verlos a través de un cristal, te hace descubrir detalles que quedan vedados para quienes no tienen la oportunidad de interactuar con ellos. Dependiendo de la prisa que se tenga, es posible detenerse a ver una casa, un evento, algo, te incita también a descubrir nuevos caminos, experimentar.

De los obstáculos más poderosos que he escuchado sobre el uso de la bicicleta como medio de transporte son las distancias y el peligro de andar en las calles de la ciudad. Definitivamente creo que son temores más que injustificados, las distancias no son tan insalvables como parece ya que hay que tener en cuenta que el esfuerzo requerido para recorrer el trayecto no es un esfuerzo constante, te detienes, te dejas llevar por el impulso propio de la bicicleta, aceleras solo cuando es requerido, tomas atajos, etc, de tal forma que, aunque si es cansado, puedes tomar un ritmo conveniente para tus propias capacidades.

El manejar por las avenidas de la ciudad tampoco es un gran inconveniente, en términos generales los automovilistas respetan la figura del ciclista (a excepción de algunas cuantas personas) siempre que tomemos en cuenta que tipo de vialidades por las que se puede circular, no me imagino por ejemplo un ciclista yendo por los carriles centrales del circuito interior, siempre existen alternativas no tan saturadas como para poder desplazarse. También es muy bueno acatar ciertos consejos que te ayudaran a tener un mejor trayecto.

El inconveniente más grande que si puedo ver es que no existan vías alternativas para poder ir en bicicleta de una forma segura, esto cuando el recorrido implique forzosamente pasar por vías de alta velocidad, por ejemplo.  Aunque si no es el caso, la bicicleta es una opción muy recomendable.

No olvidando el tema de la seguridad que incluye tener accesorios fundamentales como lo son las luces, los frenos, un buen casco y demás cosas que dan un plus en el sentido de seguridad que tengan nuestros viajes.

Con todo concluyo que el tener una bici, y sobre todo usarla, trae consecuencias bastante favorables, por ejercicio, cuestiones ambientales, ayudas a que no exista una saturación innecesaria de vehículos en la ciudad, y te ayuda en el resguardo del bolsillo. Por tanto es una actividad que recomiendo mucho que sea practicada en la medida de lo posible por cada uno de ustedes.


Y ahora si, a rodar se ha dicho!

martes, 28 de junio de 2011

Entre sombras y recuerdos

Las personas y las cosas se van perdiendo a lo largo del tiempo, esperando a que algo pase y recuerdes que ahí estuvieron. A veces solo vuelven cómo una sombra borrosa, a veces vuelven tan intensas que inclusive percibes su aroma. Pero siempre es cómo mirar a través de un vidrio puedes verlas claramente o no, pero no siempre se puede traerlas de vuelta.

martes, 8 de marzo de 2011

Arquitectura en tiempos del colera

Como lo dijo el profesor Moody alguna vez, "la arquitectura es la única de las bellas artes que es utilitaria".

Hay que tomarle el gusto a la arquitectura, yo lo aprendí en el año que estudié en la ESIA, por cuestiones del destino ahí estuve y de ahí salí hacia la ESCOM.

Pero, ¿qué es la arquitectura?, ¿hasta dónde llega?, ¿qué abarca? y ¿cómo la vivimos?. Me he dado cuenta que a ella le sucede lo mismo que cualquier disciplina, hay quien se apasiona y hay quien la vive sin darle mayor importancia y por supuesto los matices entre ambos extremos. Hablemos de ella como un ente de vida propia, posé un alma, respira y vive per se.

Un espacio arquitectónico no es solo una casa, un edificio o algún centro de reunión; vamos más allá.

Vivimos la arquitectura día a día, todo es causa de algún arquitecto, incluso podemos decir que Dios es el primer arquitecto, diseñar el entorno de tal manera que se satisfagan las necesidades básicas de protección y confort. ¿Esto qué quiere decir?, fácil, la arquitectura es color, materiales, formas, espacios, texturas, es luz y es sonido. Contexto.

La arquitectura infiere directamente en nuestro estado de ánimo, nos pone en estado de alerta o relajación, cumple objetivos muy específicos dependiendo las necesidades de cada habitación.

A través del tiempo han existido diferentes corrientes arquitectónicas, influidas por los pensamientos socioculturales de quien la ha desarrollado. También es un indicador directo del avance tecnológico de los pueblos, los conocimientos científicos y los avances técnicos son aplicados a las creaciones arquitectónicas, entre más avanzado sea un pueblo, tendrán arquitectura más compleja.

Es curioso ver como han ido cambiando el motivo de las construcciones más importantes. Al principio era dirigida al hombre como tal, luego evolucionó hacía los dioses, nadie puede negar que las más imponentes obras más impactantes de la antigüedad están dedicadas a los dioses; el Partenón, el Templo de Atenea, el Templo de Abu Simbel, las pirámides de Egipto y Mesoamérica, las grandes catedrales de Europa y América, las mezquitas del mundo musulmán, en fin un sin número de edificaciones dedicadas al culto y veneración de los dioses.

Actualmente el sentido ha cambiado, desde mi punto de vista, ahora el ingrediente principal es el dinero; los edificios más sobresalientes son hoteles de clasificación diamante, centros comerciales, centros de interacción social, que incluyen centros comerciales, centros de oficinas, unidades habitacionales (en México el caso de Reforma 222), centros deportivos, etc. etc. etc..

Sin duda no hay actividad en la que la arquitectura no intervenga, por lo cual es bueno saber apreciarla, aunque sea en poca medida, y así darse cuenta de todo lo que hay detrás de cada gran edificio.

Podemos quedar simplemente fascinados.

miércoles, 23 de febrero de 2011

La ciudad y sus inconvenientes

En la ciudad de México, un común denominador, lamentablemente, es la inseguridad que nos aqueja diariamente. Está viene en una amplia gama de presentaciones, viene en diferentes formas y en diferentes niveles nos puede afectar de forma directa e indirecta.

El día de hoy me robaron uno de las cosas más queridas que he podido comprar, mi iPod. Posiblemente hay quienes digan que uno no debe de tenerle cariño a los objetos, de hecho así me lo dijeron textualmente, pero yo creo que eso no es del todo verdadero. 

Todos los días trabajas, en la mayoría de los casos, y con forme puedes te vas haciendo de algunas cosas las cuales disfrutas en diferente medida, este era el caso de mi iPod, si hay algo que disfruto enormemente es de la compañía de la música por lo tanto la perdida de mi aparato es bastante significativa, al menos para mi.

Además del sentimiento de coraje que me da el haber perdido algo tan querido, me queda un sentimiento de coraje e impotencia propios de estas situaciones. Es poco lo que se puede hacer, a final de cuentas denunciar a alguien que no vi es de muy poca ayuda.

A partir de ahora, ¿qué es lo que procede?, pues supongo que solo comprar un iPod nuevo. Tampoco estoy de acuerdo con el hecho de cambiar mi forma de vida o vivir permanentemente con miedo. A lo más tendré más puntos de control sobre mi seguridad personal, ponerme más listo con lo que sucede al rededor, ser menos confiado, etcétera.

Está es nuestra ciudad, es nuestra casa y el hecho de ir dejando que los criminales poco a poco se vayan adueñando de ella es lo peor que podemos permitir.

Mientras tanto y mientras se me ocurre algo mejor para remediar este tipo de situaciones a continuar viviendo lo más normal que se pueda, después de todo, amo esta ciudad y su gente, aunque haya partes indeseadas y gente lacra, justo tal cual como cualquier otro lugar del planeta.