martes, 19 de julio de 2011

Sin titulo

Hay días que empiezan bien y de repente terminas en medio de una frustración castrante que provoca una depresión casi crónica. Será que en realidad somos propensos a la depresión y al engrandecimiento de los problemas (al menos para mi caso)? o será que simplemente uno tiende a exagerar en los momentos en los que todo parece ir mal, porque aceptemoslo, cuando nos sentimos mal todos los pensamientos negativos y malos recuerdos confluyen en nuestra mente, entrando en tropel como niños a la salida del colegio.

Afortunadamente estas crisis tienden a durar más o menos poco, al menos hasta que el tropel ha pasado, y solo hace basta saber si esos cabrones escuincles no han pasado a romper algo con su desmadrito.

En fin, afortunadamente el día tiene 24 hrs y siempre podemos esperar que la situación cambie de forma milagrosa.

1 comentario:

  1. Pues yo no sé que sucede pero últimamente mis círculos de amistades en general se han vuelto bastante depresivos, casi todos pasando por algún tipo de frustración. Yo mismo no estoy exento. ¿Porqué? No lo sé. ¿Existe un patrón? Aún no lo encuentro, pensé en profesiones, edades, el clima, etc, pero nada definitivo. ¿Nos estamos volviendo sociedades depresivas? A veces creo que si.

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